Especificaciones
- Uso
- Montaña
- Peso
- 232g
- Grosor de suela
- 12mm
- Drop
- 0.0mm
- Horma
- Muy ancha
- Material
- Malla transpirable
- Tallaje
- Normal
Se han renovado de arriba a abajo.
Las Trail Glove 3 dejan de ser las «zapatillas para todo» que fueron las dos versiones anteriores y se convierten en una apuesta para los corredores minimalistas de montaña.
Esa es la teoría. ¿Cómo son en la práctica? ¿Funcionan? Aquí tienes mi opinión.
Minimalismo
Los cambios comienzan por la horma que se estrecha en la zona del arco y se amplía unos 4 o 5 milímetros en la puntera. Más espacio para los dedos. Se nota y se agradece. Es la minimalista con más espacio en la zona delantera de todas las que he tenido oportunidad de probar.
La suela Vibram ahora es más agresiva, protectora y apta en todo tipo de terrenos.
El arco sigue siendo abultado y duro. Esto ni me gusta ni me convence. Se nota en exceso.
La flexibilidad es buena, sin llegar al excelente. Son algo más rígidas que las dos versiones anteriores.
Pero en general la suela ha mejorado. Son 12 milímetros de grosor. Ofrecen más protección y agarre en terrenos complicados.
Materiales
Merrell vuelve al tejido de las primeras Trail Glove y a mi modo de ver acierta.
No veo ningún punto débil en el textil, destacar la mejora en la zona del talón, ahora mejor acabada y sin los problemas de ajuste que tenían las versiones uno y dos.
Podemos discutir sobre las suelas que usa Merrell y sobre su idoneidad para correr en zonas complicadas, pero lo que está fuera de toda duda es la calidad de materiales y acabados, algo que se aprecia especialmente en el interior de la zapatillas.
Merrell Trail Glove 3 pueden usarse sin calcetines, no hay más costuras que la de la unión de la lengüeta y es muy sencilla, no debería dar problemas de roces.
Comodidad
El ajuste ha mejorado mucho gracias al tejido de malla transpirable, a los nuevos refuerzos laterales y a la renovada lengüeta (un poco más gruesa).
Los cordones mantienen la forma semiplana de la segunda versión. Se adaptan a la perfección tanto en el talón como en el empeine, la única pega posible es una pequeña arruga que hace entre los dos últimos ojales (los más cercanos a los dedos), pero es una simple cuestión estética.
La comodidad es muy alta aunque en mi opinión se reduce ligeramente respecto a las dos primeras versiones. La zona del arco, más dura y abultada, incomoda e impide la sensación minimalista que tanto me gusta.
Durabilidad
Similar a Trail Glove 1 y 2. Con el paso de los kilómetros se nota una caída en la protección de la zapatilla. La entresuela y la placa de protección tienden a ablandarse.
La suela externa Vibram es más agresiva y está más expuesta a cortes y al desgaste, en estas semanas han aparecido algunos pequeños cortes en los tacos y un leve desgaste general, en zonas húmedas lógicamente el nivel de desgaste sería mucho menor (sólo las he podido probar en seco).
El tejido responde muy bien, no se aprecian zonas debilitadas ni desgastadas.
Nota: Tras más de un año de uso las zapatillas siguen en buen estado. Se han comportado mejor de lo esperado. La suela tiene un desgaste razonable y el tejido sigue casi como el primer día.
Rendimiento
Trail Glove 3 son peores para multideporte y mejores para correr o caminar en montaña.
Responden bien en zonas pedregosas y técnicas. Ofrecen un agarre bueno en seco y aceptable en mojado. Este tipo de suela Vibram nunca ha tenido en zonas húmedas su mejor rendimiento.
Fuera de la montaña pierden parte de su atractivo. Porque son más rígidas. Dejan de tener ese perfil que las convertía en «aptas para todo». No digo que no sean adecuadas para correr en asfalto o para multideporte, pero su tacto es más limitado, son menos minimalistas.
Conclusión
Merrell Trail Glove 3 es una zapatilla de montaña en toda regla. La primera de la colección. Ahora protegen más y se comportan mejor en terrenos irregulares. A cambio, pierden parte de la flexibilidad que les caracterizaba.
Además de la protección, mejora el ancho de la puntera. Los dedos se despliegan con comodidad. No hay ninguna restricción para pies anchos.
Me han gustado en su terreno natural: la montaña. Sería «perfectas» si flexionaran mejor y no tuvieran el abultado refuerzo de la zona del arco.
Este modelo está agotado o descatalogado. Si quieres saber lo que recomiendo hoy, visita la sección de calzado minimalista.
En general, muy contento. Duran mucho y son muy cómodas. El problema viene cuando el suelo está húmedo o mojado. Y no solo en aceras o asfalto, sino también si pisas algo de roca mojada mientras estás por el campo: se vuelven literalmente peligrosas, pierden el agarre por completo (¡por completo!) e incluso andando te puedes pegar un tortazo a poco que el suelo mojado tenga un mínimo de pendiente. Cuando ha llovido no las saques de casa.