¿Cuál es el grosor de suela ideal? Te cuento mi experiencia

Grosor de suela en las zapatillas

Como explico aquí, mi aventura minimalista empezó con sangre. El mismo día que toqué fondo descubrí que había unos locos que corrían descalzos y otros que usaban zapatillas minimalistas.

Lo que hice:

  • Tirar las Asics Gel-Nimbus a la basura.
  • Comprar unas zapatillas de Decathlon de 9€.

Pasé de una suela de 35 milímetros a otra de 6.

No te recomiendo hacer lo mismo, sólo digo lo que yo hice.

Mi experiencia con zapatillas de todos los grosores

La única forma de sacar conclusiones es probar. He tenido la suerte de probarlas todas. Aquí tienes mi opinión:

Suela «papel de fumar» (entre 1 y 3 milímetros)

¿Unas zapatillas con suela de 1 milímetro? Sí, existen. Las Feelmax tienen justo ese espesor. Funcionan como una segunda piel. Notas hasta las ranuras de los adoquines. Todo. Es un segmento con poca demanda.

  • Sole Runner Pure: 3 milímetros.
  • Fivefingers Classic: 3 milímetros.

Simulan la sensación de ir descalzo, pero apenas protegen. Y ahí está el problema. Yo prefiero descalzarme directamente y sentir el suelo de verdad a llevar este tipo de zapatillas ultrafinas.

Suela minimalista pura (de 4 a 9 milímetros)

La mayoría de calzado minimalista entra dentro de este rango. Son las zapatillas que más uso y disfruto. Con este grosor de suela los pies conservan la conexión terreno y desaparece el problema de pisar una piedra y acordarte del fabricante.

Algunas zapatillas minimalistas que montan este tipo de suelas:

Suela minimalista (de 10 a 14 milímetros)

Las más versátiles. Me gustan en otoño e invierno. Aíslan del frío lo suficiente como para no terminar helado.

Sirven para casi todo. Mantienen un equilibrio razonable entre estimulación y protección.

Suela intermedia (de 14 a 22 milímetros)

A medio camino entre el minimalismo y el convencionalismo. Aíslan del terreno. Impiden que sientas las imperfecciones. Tu cerebro no sabe si estás pisando césped o un pedrusco XXL.

Uso estas zapatillas en situaciones donde las anteriores no responden tan bien: en terrenos muy complicados o cuando llueve a mares.

Suelas convencionales (más de 23 milímetros)

Son las típicas zapatillas de Asics, Adidas, Nike, Hoka o Brooks. Todas las grandes firmas tienen zapatillas que harían temblar a nuestros ancestros.

Mis pies llevan una década sin probar estas suelas, pero recuerdan lo que sentían cuando las calzaba. Era una sensación contradictoria. La comodidad de «estar en las nubes» junto con una desconexión del terreno.

Tropezaba con frecuencia. Sentía inestabilidad.. Tiene sentido.

Hemos nacido para pisar tierra firme, no pasar reposar sobre colchones de espuma.

Entonces, ¿cuál es el grosor de suela ideal?

¿Tres? ¿Seis? ¿Catorce?

Casi siempre menos es más, pero depende de tus circunstancias. A mí me funciona la siguiente fórmula.

  • Suela minimalista pura (6 mm aprox): En primavera y verano. También en el gimnasio.
  • Suela minimalista (14 mm aprox): Opción versátil. La utilizo el 80% del tiempo.
  • Suela intermedia (20 mm aprox): Cuando busco protección. En terrenos muy complicados y en días de lluvia.

Prueba y experimenta, esa es la única forma de encontrar el grosor ideal en el calzado.

¿Dudas con las tallas?

Evita comprar la equivocada. Descarga la guía de tallas y hormas.

¿Qué opinas? Te leo en comentarios

  1. Gracias por el artículo. Muy interesante.
    Me llevó a reflexionar lo siguiente: mayor grosor de suela, más agarre o protección en terreno complicado o lluvioso? En mi caso ocurre lo contrario: en terrenos resbalosos, fangosos, mis sandalias con suela de 9 mm me permiten usar mi pie mejor para sujetarme al terreno. En cambio suelas más gruesas hacen que pierda esa posibilidad y varias de ellas son resbalosas.

    1. Es contraintuitivo, pero sí, con una suela más fina corres con pasos más cortos y con mejor técnica, lo que lleva a resbalar menos. El agarre no siempre viene de la suela, muchas veces está en nuestras propias piernas.

  2. Hola muy interesante lo que publicas.
    Mi duda comenzó hace un mes cuando me di cuenta que mi dolor en los juanetes no era por el cambio de tiempo o por usar, casi nunca, tacos, sino por usar todo con punta estrecha sin forma de pie
    Allí hice un click y me deshice de todos mis zapatos o casi todos
    En casa empece andar descalza y mis hijos igual, los que antes eran retados porque lo hacían.
    Me dicen que soy exagerada pero decidí cambiar y dale bolilla a mis pies.
    Vivo en Córdoba Argentina y aquí no hay muchas opciones de calzados minimalistas.
    Mi anhelo es que se puedan conseguir más fácilmente y a un buen precio.
    Gracias por leerme!

    1. Hola Gabriela. Ojalá podáis comprarlas pronto en Argentina, supongo que será cuestión de tiempo. Has hecho un buen cambio. 😉